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“Nico”: terror sobrenatural entre el duelo, el ritual y el bosque

“Nico”: terror sobrenatural entre el duelo, el ritual y el bosque

El cine de género rioplatense suma un nuevo título para seguir de cerca: Nico, la ópera prima de Salomón Reyes, llega con una propuesta de suspenso y terror sobrenatural que combina dolor familiar, misterio y una atmósfera inquietante atravesada por lo ritual. La película, coproducida entre Uruguay y Argentina por Círculo Negro Pictures y Sewati Audiovisual, tendrá su función de preestreno el viernes 15 de mayo a las 21:00 en Multiplex Lavalle, y su estreno comercial será el jueves 21 de mayo en Cine Gaumont, donde continuará en cartel hasta el miércoles 27.

 

 

 

La historia parte de una premisa potente: una madre, devastada por la muerte de su hijo ocurrida tres años atrás, reúne a su familia en el mismo bosque donde sucedió la tragedia. Pero hay algo que no les dice. El verdadero motivo del encuentro es llevar adelante un ritual con la esperanza de revivir al niño. Desde esa base, Nico se interna en un territorio donde el horror no solo surge de lo sobrenatural, sino también del duelo, la obsesión y aquello que ocurre cuando alguien decide invocar fuerzas que no puede controlar.

 

Además de su propuesta narrativa, Nico tiene un valor singular dentro del audiovisual uruguayo: se trata del primer largometraje ficcional filmado íntegramente en Salto, Uruguay, y también del primero realizado a través del Fondo Audiovisual de Salto. Ese dato convierte al film en una obra importante no solo por su historia, sino también por su dimensión de desarrollo regional y por el impulso que representa para una escena audiovisual que busca consolidarse fuera de los grandes centros de producción. El proyecto fue posible gracias al apoyo local, al acompañamiento institucional de la Mesa Audiovisual de Salto y al respaldo de fondos públicos vinculados al cine y el audiovisual uruguayo.

 

 

 

En ese sentido, la película también refuerza el vínculo entre Uruguay y Argentina desde el terreno de la coproducción. Nico se presenta como una obra nacida del cruce entre ambos países, algo que se refleja tanto en su producción como en su circulación por festivales y pantallas de la región. Esa identidad binacional le aporta una dimensión extra a una película que, desde una historia íntima y oscura, también habla del crecimiento de nuevas formas de hacer cine de género en el sur del continente.

 

El elenco está integrado por Paola Cattani, Rasjid Cesar, Fiorela Duranda, Melina Pérez Castilla y Pablo Giles Pereyra, con la actuación especial de Thiago Sarroca. En el equipo técnico destacan Rafael Antonaccio en dirección de fotografía, Thiago Silva en edición, Valeria Schneider en dirección de arte, maquillaje y vestuario, y un trabajo sonoro a cargo de Ariel Urrutia, Juan Alejandro Rivarola y Matías Acosta, quienes también firman la música original. La película tiene una duración de 65 minutos y se inscribe dentro de los géneros de suspenso y terror sobrenatural.

 

 

 

Antes de su llegada a salas, Nico ya construyó un recorrido destacado en el circuito de festivales. Fue reconocida con una Mención Especial en el Festival de Cine Nuevo Detour de Uruguay y participó como Selección Oficial en certámenes de México, Chile, Brasil, Argentina y otros espacios dedicados al cine independiente y al fantástico. Ese tránsito confirma el interés que despierta la película dentro del mapa del horror latinoamericano contemporáneo, cada vez más atento a relatos que mezclan identidad local, riesgo formal y climas perturbadores.

 

Detrás de este debut está Salomón Reyes, cineasta, dramaturgo, actor, programador y docente. Nacido en Ciudad de México y radicado desde 2011 en Salto, Uruguay, Reyes ha desarrollado una trayectoria amplia dentro de las artes escénicas y audiovisuales. Dirige y programa el NOX Film Fest desde 2016 y el Festival de Arte Escénico de Salto FARSA desde 2021, además de haber participado como jurado en festivales internacionales de cine fantástico y de terror en América Latina. Como realizador, Nico marca un paso decisivo en su carrera, condensando una mirada autoral que dialoga con el fantástico, el cine de género y una sensibilidad marcada por lo teatral y lo simbólico.

 

Pero la figura de Reyes no se agota en la dirección. También ha trabajado como actor en películas y series, y como dramaturgo escribió más de 36 obras de teatro. Esa experiencia múltiple parece resonar en Nico, una película que se apoya tanto en la construcción atmosférica como en la intensidad dramática de su núcleo familiar. El film se inscribe así en una línea de terror donde lo sobrenatural no funciona solamente como amenaza externa, sino como una forma de materializar el trauma, la pérdida y aquello que una familia arrastra cuando no logra soltar a sus muertos.

 

 

Con una consigna tan inquietante como sugerente —“no invoques lo que no puedas controlar”—, Nico se presenta como una película de horror con anclaje emocional, capaz de tomar una herida íntima y convertirla en pesadilla. Su estreno no solo pone en circulación una nueva voz dentro del género, sino también una producción que expresa el crecimiento del cine fantástico regional y la potencia de las historias filmadas desde los márgenes geográficos, pero con ambición estética y proyección internacional.